La Ozonoterapia: una terapia complementaria con un gran futuro.
El ozono tiene distintas propiedades biológicas, entre ellas la de deliberar más oxígeno dentro de las células cuando entra en contacto con la sangre, los hematíes o glóbulos rojos, momento en el que captan más oxígeno. Esto es lo que ocurre en el caso de la gran autohemoterapia, que consiste en extraerle a una persona entre 150 y 350 centímetros cúbicos (cc) de sangre, colocarla en una bolsa, introducirle ozono y reinyectarle de nuevo la sangre ozonizada. En definitiva, se trata de una autotransfusión con la que se consigue una mayor liberación de oxígeno en el organismo.
Al mismo tiempo es un regulador del sistema inmunológico (de defensa) y tiene capacidad de actuar como germicida, lo que significa que ayuda a eliminar distintos tipos de microorganismos, ya sean bacterias, hongos o virus. Debido a estas propiedades se está planteando aplicarla con fines preventivos en la gripe A: la ozonoterapia se podría aplicar como prevención por su capacidad antivírica, para preparar al organismo debilitado, ya que si se aplica el ozono y se consigue equilibrar el sistema inmunológico, se es menos vulnerable a la infección.
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